
México, D. F., 20 de agosto de 2008
ASUNTO. Argumentación complementaria
vinculada con los derechos del televidente
Dr. Ricardo Rafael de la Madrid
Defensor de la Audiencia
Canal Once TV
Instituto Politécnico Nacional
P r e s e n t e
En seguimiento de la reciente petición que entregamos al Director del Canal Once TV para retirar del aire el programa “Toros y Toreros”, adjuntando 198 firmas de personalidades del mundo artístico, académico y cultural (Carlos Monsivais, Fernando Vallejo, Betsy Pecanins, Cázares Campos, directores de facultades de la UNAM y del Tecnológico de Monterrey, entre otros) de la cual marcamos copia a usted, me permito poner a su consideración los siguientes argumentos relacionados con los derechos del televidente, estimando que varios de ellos son violados en el programa referido.
- Derecho a recibir información oportuna, veraz, imparcial y plural. Los televidentes del ONCE recibimos información falsa y parcial al ver “Toros y Toreros”, pues en el mismo se presentan como valientes a los toreros, picadores y banderilleros, diciendo que enfrentan en igualdad de circunstancias a fieros depredadores, cuando en realidad esos personajes abusan premeditada y tramposamente de herbívoros nobles como son los caballos y los toros. Un valiente no se arriesga por gusto (eso es temeridad), ni mata o tortura con ventaja. Anexo necropsias que demuestran que en la Plaza México los toros que son lidiados tienen los cuernos limados y en su mayoría ni siquiera son toros, sino novillos. Además, tampoco es verdad que se trate de una arraigada tradición, sino del gusto de una minoría que a duras penas llena dos días del año a la Plaza México. La abrumadora mayoría considera la tauromaquia una brutalidad que debe desaparecer. Anexo encuesta de Parametría del año pasado. La parcialidad de quienes participan en el programa oculta la realidad cruenta de ese espectáculo usando palabras engañosas y otorga a las palabras “arte”, “tradición” y “cultura” connotaciones sesgadas que no corresponden a su real significado. Asimismo, ocultan los estudios criminológicos que demuestran que la violencia hacia los animales facilita el desarrollo de personalidades criminales y los estudios ambientales que demuestran el tremendo impacto de la ganadería en el calentamiento global. Pretenden confundir al auditorio equiparando el acto representado en una obra de arte con la obra misma, es decir, si una pintura representa una corrida de toros, o la guerra o una tortura del siglo XVI, eso no significa que esas acciones violentas sean arte (la pintura es el arte, no la corrida), pero así pretenden que sea entendido por el auditorio.
- Derecho a no ser discriminado por razones de género, edad, religión, condición social, capacidades diferentes. Es de todos sabido que el mundo de la tauromaquia es altamente supersticioso y una de sus principales supercherías es el miedo a las mujeres en los pasillos de las plazas. Hay claro rechazo de taurinos a la presencia u ocupación de mujeres en sus espacios. Un programa que promueve a la tauromaquia, alimenta ignorancia y discriminación de género. Por otra parte, el canal debería considerar también la discriminación por especie, la cual es bien comprendida en los países más avanzados: el especisimo es un término que se empezó a usar desde los años setentas y que se difundió con la aparición del libro Liberación Animal de Peter Singer, uno de los pensadores más influyentes del siglo XX. Filósofos importantes como Tom Reagan, Jesús Mosterín y Gary Francione lo usan para describir la actitud de desprecio a las necesidades de los animales no humanos. Los humanos discriminamos por color de piel, raza, género, creencias, pero sobre todo por especie. Mientras menos nos identificamos con el otro, más abusamos de él y no nos importa su sufrimiento ni su muerte y eso nos convierte en insensibles y violentos. En nuestro primer escrito podrá encontrar dos citas bibliográficas sobre crueldad a los animales y criminalidad, pero hay muchas publicaciones sobre este tema y sobre discriminación por especie.
- Derecho a recibir programas de calidad técnica, estética y de contenidos. No podemos hablar de calidad estética o de contenidos en una actividad que tiene tantas fronteras como la tauromaquia, pues sólo ocho países en todo el mundo la permiten. En el resto del planeta sus practicantes son sancionados. No es admisible una escala de valores en la que importa más la diversión de algunos que la vida o el sufrimiento de seres sensibles. Suponiendo, sin conceder, que el toreo tuviera alguna calidad estética, ésta no puede estar por encima de la vida o del sufrimiento de nadie, sea o no de nuestra especie.
- Derecho a recibir contenidos plurales que impulsen y fomenten el desarrollo humano y que cubran las necesidades ciudadanas de la audiencia. “Toros y toreros” hace apología de la violencia y lejos de fomentar el desarrollo humano, contribuye a la degradación de los valores. Disfrutar del sufrimiento de un ser sensible y matarle por diversión es una patología, por más que se le quiera cambiar el nombre. En el programa motivo de nuestro requerimiento, se especula sobre el supuesto derecho que tenemos los humanos a usar y abusar de las demás especies, desde luego no hay argumentaciones lógicas. Lo mismo ocurre en cuanto la supuesta catarsis social de los espectáculos crueles (dicen que es mejor matar toros que humanos), pero esto carece de rigor científico, y lo que sí está demostrado científicamente es que la violencia a los animales es germen de criminalidad y de inseguridad pública. Los televidentes somos afectados emocionalmente por el programa, viendo sufrir y morir animales por diversión y escuchando falacias, suposiciones, especulaciones. Si algo necesita la ciudadanía es que se le hable con la verdad y se le invite a respetar la vida en todas sus formas, no a que se le incite a seguir abusando de los indefensos (un toro debilitado por tremendas hemorragias, con músculos destrozados y con cuernos limados, y un caballo flaco, con ojos tapados y cuerdas vocales cortadas).
- Derecho a expresar opiniones, críticas, felicitaciones, dudas y propuestas sobre cualquier asunto del canal. Hace muchos años que los grupos defensores de animales pedimos el retiro de esa nociva emisión, pero no hemos sido escuchados. Ahora, con la nueva administración y con la creación del Defensor de la Audiencia, esperamos que nuestro derecho a opinar y proponer sea hecho valer, pues a diferencia de lo que ocurre en “Toros y Toreros”, nosotros ni mentimos ni especulamos. Atendiendo a la regla de oro de la ética, pedimos que no se haga a los demás seres sensibles lo que a nosotros no nos gustaría padecer, y demostramos que hay trampa en las corridas, que la mayoría de la gente las rechaza, y que fomentan la violencia; por lo tanto, un programa que las promueve no tiene cabida en un canal público, que debe atender al bien de la comunidad y no a los intereses de grupos.
- Derecho a tener conocimiento previo y oportuno de los horarios, clasificación, duración y cambios de la programación. No es de relación con el caso.
- Derecho de réplica. No se relaciona con el caso.
- Derecho a conocer el trámite y/ o solución a las quejas, opiniones y sugerencias. Confiamos en una respuesta comprometida con el bien público. Hemos sido atendidos con prontitud y respeto por usted. Si Canal Once toma la decisión de utilizar el espacio de “Toros y Toreros” para una emisión de buena calidad como los muchos programas con que cuenta, no sólo tendrá nuestro agradecimiento y reconocimiento, sino que seguramente recibirá felicitaciones de muchas partes del Mundo, pues un paso así demostraría no sólo un auténtico respeto a la participación ciudadana, sino que sería ejemplo de evolución ética y de atención al interés colectivo.
- Derecho a la intimidad, privacidad y propia imagen. No aplica.
- Derecho a participar en la toma de decisiones, evaluación y orientación de la programación. Como sociedad organizada estamos haciendo nuestra parte para buscar la paz: estudiamos, nos documentamos, proponemos y probamos. Esperamos que por bien de nuestra sociedad… de la tranquilidad que tanto anhelamos, el canal cultural de México se decida a retirar toda promoción de violencia en su programación y saque del aire a “Toros y Toreros”. El Código Penal de 1871, publicado por Benito Juárez, fue congruente con la integridad del Benemérito, y en su artículo 1150, sin hacer excepciones que favorecieran a ciertos grupos de la sociedad, sancionaba todos los juegos o diversiones que atormentaban a los animales. Las actuales leyes sancionan las peleas de perros, pero permiten las de gallos y las corridas. Esas inconsistencias en el servicio público, motivadas por intereses y atavismos, deben irse erradicando de nuestra sociedad. Si Canal Once promueve el respeto a la naturaleza en varios de sus programas, tiene que ser congruente y mantener esa política en todas sus emisiones.
- Derecho a la rendición de cuentas y transparencia en la gestión del Defensor de la Audiencia. Confiamos en la capacidad profesional y en la calidad humana de usted y del Director del Canal para resolver nuestra respetuosa petición.
“Todos Somos el Planeta”
Gustavo Larios Velasco
Presidente y fundador de la Asociación Mexicana por los Derechos de los Animales, A. C. (AMEDEA).
Vocero de México Antitaurino (MANT).
Tlalpan 4888-207, Col. La Joya, C.P. 14090, Del. Tlalpan, D.F.
www.amedea.org.mx
www.mexicoantitaurino.org
C. c. p. Ara Ferris. Delegada en México de World Animal Day.
C.c.p. Humane Society International Campaigns.
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