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Habeas Corpus para chimpancé en zoológico


ChimpancéEl día 19 de Septiembre marca un día histórico en Brasil y en el mundo en la lucha por los derechos de los Grandes Simios en nuestra sociedad. El Profesor Heron Santana, Promotor Público del medio ambiente de la ciudad de Salvador, en el Estado de Bahía, en Brasil, ha presentado un habeas corpus solicitando la liberación de su jaula en el Zoológico de esa ciudad, de la chimpancé Suiza, que lleva 10 años encerrada.

Esta petición es inédita en Brasil y en el mundo, ya que el instrumento de habeas corpus se usa sólo para los seres humanos que se encuentran encerrados ilegalmente. Heron ha afirmado que "La ciencia ya probó que los chimpancés tienen capacidad de raciocinio como el hombre, por tanto, tratase de una persona que no puede permanecer enjaulada".

En esa frase está concentrada la lucha que el Proyecto Gran Simio que trabaja internacionalmente para que los Grandes Simios tengan un tratamiento diferenciado en este mundo, y que no pueden vivir esclavizados, abusados y torturados, como lo han sido hasta ahora. El Profesor Heron Santana afirma que el chimpancé es una persona, y como una persona debe tener sus derechos básicos respetados, los derechos que pide el Proyecto Gran Simio (vida, libertad y no ser torturados ni física, ni psicológicamente).


El Juez acepta proceso de habeas corpus de chimpancé en Brasil

Una Victoria inicial ha sido alcanzada por el Promotor de Justicia, Prof. Heron Santana, y 5 profesores de Derecho de las Universidades de Salvador, Bahía, al aceptar el Juez de la Novena Comarca Criminal de Salvador, el pedido de un habeas corpus para liberar de su prisión, en una jaula estrecha, expuesta al público, una chimpancé de nombre Suiza, que lleva casi 10 años sufriendo en el Zoológico de Bahía.

El Juez Dr. Edmundo Lucio da Cruz decidió aceptar el caso, y solicitó que en 72 horas el Zoológico enviase un informe sobre la situación de la chimpancé. Después que el Zoológico informe, él dará su veredicto y si autoriza su traslado inmediato para el Santuario del Proyecto Gran Simio en Sorocaba, San Paulo, donde 36 chimpancés viven, incluyendo su primera familia, con quien ella vivió varios años (Lulu, Margarethe, Ditty, Carolina, Tuca y Gilberto).

Esta decisión es aplaudida por muchos ambientalistas en el Brasil, porque es la primera vez que una legislación humana es aplicada a un Gran Simio, y se le garantizan sus derechos básicos, de no estar en prisión permanente sin razón.

Pedro Pozas Terrados
Secretario General
Proyecto Gran Simio-España
www.proyectogransimio.org




Muere chimpancé en Brasil que aguardaba habeas corpus


La agencia de noticias EFE informó que la chimpancé que obtuvo durante la segunda quincena de septiembre de 2005 un recurso de habeas corpus para abandonar la minúscula jaula de un zoológico en la ciudad brasileña de Salvador, murió el 27 de septiembre, al parecer por envenenamiento.

La muerte de la chimpancé Suiza indignó al magistrado Heron Santana, de la Procuraduría del Medio Ambiente de Salvador, que firmó el pedido de habeas corpus por considerar que el animal estaba deprimido en su celda.

Santana afirmó que la extraña muerte de la primate "es el resultado de la desatención y de la incompetencia de los que dirigen el zoológico", manifestó.

El letrado exigió la realización de una necropsia para determinar si cabe una demanda contra el zoológico por maltrato o negligencia.

"Quiero investigar las responsabilidades, pues no se puede admitir una situación absurda de ésas, inclusive porque la chimpancé podría ser liberada esta semana", sostuvo.

La Procuraduría del Medio Ambiente había ordenado el traslado del animal al Santuario de Primates de Sorocaba, municipio del estado de Sao Paulo, donde podría interactuar con otros homínidos de su especie.

La chimpancé estaba deprimida desde hacía cinco meses debido a la muerte por cáncer del macho Geron.




Deprimida y sin atención muere la chimpancé Suiza, a punto de poder salir de su prisión


Después de la muerte de su compañero chimpancé, el 27 de septiembre pasado, Suiza se deprimió lo suficiente como para no ser ya más un merecido objeto de atención por parte de los dueños del zoológico de Salvador de Bahía, Brasil, donde transcurría su vida hace unos 10 años.

No es la primera que vez que muere un gran simio por depresión en un zoológico, pero la situación de Suiza fue muy especial, dado que el juez dio curso a un recurso de hábeas corpus interpuesto por Herón Santana, de la Procuraduría del Medio Ambiente de Salvador, para sacarla del lugar y enviarla al Santuario Sorocaba de Proyecto Gran Simio, en San Pablo, Brasil. Luego de su muerte, el Promotor pidió una autopsia debido a que, de comprobarse que fue un caso de envenenamiento, cabría acciones contra el zoológico.

Más allá de la pérdida, lo acontecido invita a pensar sobre la situación jurídica de los no humanos, pues el hábeas corpus es un instrumento legal instituido para personas, en el sentido jurídico del término. Cabe aclarar, sin embargo, que en Brasil el hábeas corpus tiene adicionado un mandado de segurança, remedio jurisccional que, en su versión constitucional de 1946, ha dado lugar a controversia entre los juristas brasileños en cuanto al concepto de "derecho líquido y cierto" que estatuye. De una u otra forma, el otorgamiento de la acción por parte del magistrado, es un paso procesal que ayudaría a la consecución de la calidad de personas de los animales no humanos, objetivo primordial de Proyecto Gran Simio -como ya declaré oportunamente-, en la medida en que pretenda hacerse valer los derechos básicos que se pide en la Declaración de los Iguales.

Mientras los seres no humanos tengan condición jurídica de "cosa", será imposible su defensa en la instancia judicial. La "protección" otorgada para casos de crueldad ejercida individualmente por puro "espíritu de perversidad", ese daño "innecesario" o falta de "trato humanitario", todas condiciones subjetivas que no impiden la violación de los derechos básicos, es una especie de dádiva al menesteroso, otorgada para que nada cambie, y resultando -por motivos imposibles de detallar aquí- prácticamente inaplicable en la práctica. Mientras la sociedad transforma su trato hacia otras especies animales, -lo que sucederá en la medida en que nuestro accionar y argumentación sea claramente liberacionista-, la única protección posible desde lo legal es la búsqueda de determinadas prohibiciones que cercenen la disponibilidad sobre la "cosa". Estas son las leyes pro-derechos animales.

Ana María Aboglio
Ánima- Ética para los Derechos Animales
www.anima.org.ar



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